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2Tesalonicenses 1:8-10
Muchos piensan que el evangelio es para gente de escasos recursos y que tiene el propósito de lograr que Dios se acuerde de ellos y los salve de su pobreza. Dicho de otra manera “yo tengo plata y no lo necesito.”
2 Tesalonicenses 1:7b-10 …cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).
Para algunos el concepto de un Dios de amor que castiga gente es irreconciliable, lo ven ilógico. Pero en realidad no hay cosa mas lógica que un Dios santo y amoroso que ofrezca eterna salvación habiendo Él pagado el precio de nuestros pecados dándote la oportunidad de decidir si pagas tú o paga Él, asegurando así que ningún delito sea sin castigo.
La doctrina del castigo eterno es para nuestro mundo muy ofensiva. Pero lo cierto es que la Biblia traza esta doctrina con tal claridad que nadie podrá decir que no nos lo advirtió cuando tengan que escuchar “apartaos de mi malditos” - discurso de odio gritarán algunos- pero simplemente es la advertencia mas amorosa que puedas conocer a fin de que no tengas que terminar ahí. Aquí tienes un pasaje claro de dicha enseñanza bíblica, léelo despacio, y descubre que viene un día de pago, y no solo los asesinos, dictadores, violadores o cosas semejantes serán castigadas, sino que también las personas más morales que decidieron no poner su fe en Cristo.
Si tu eres un creyente en Cristo Jesús, eres salvo de la pena (condena) del pecado; estas siendo salvo del poder del pecado al meditar en su palabra y obedecer; y, seremos salvos de la presencia del pecado cuando venga por nosotros.
Nota que el versículo 10 dice que los santos, definidos en ese mismo versículo como los que creyeron en Él vendrán con el en “aquel día” para glorificar y admirar lo que Jesús hará: aplastar a sus enemigos.
Así que, no te impacientes por nuestras tribulaciones hoy, que lo que viene es una eternidad sin ninguna tribulación mientras otros, esos que te quitan la paciencia, serán castigados eternamente, por su propia mala decisión de rechazar a Cristo.
La próxima vez que te sientas frustrado porque parece que Dios no hace anda mientras tus compañeros de trabajo te critican y destruyen para quedarse con tu puesto, y lo logran; cuando nos enojamos porque ellos se salen con la suya y que Dios no hace nada, recuerda que solo hay dos razones por las que Dios no actúa hoy:
En su paciencia les está dando tiempo para que se arrepientan.
El día que él ha escogido para juzgarles se acerca.
Entonces, lo mejor que podemos hacer es pararnos firmes cuando se nos acaba la paciencia, poniendo nuestra mirada en el juicio final. Ese juicio que demostrará quien gana y quien pierde, y nosotros los salvos tenemos por promesa divina asegurada la victoria por los méritos de Cristo. Que te parece si mejor le hablas de Cristo a esa persona u oras por esa persona para que venga a la salvación.